Enrique Salvo: “No encontré animadversión en mi regreso a Málaga”
9 Mar 2010 Málaga
“La gran transformación del campus de Teatinos la realizó José María Martín Delgado”
El Director de Metro Málaga, Enrique Salvo, acumula un largo recorrido y periplo político en diferentes ámbitos de la administración. Ha tocado todos los palos ya, desde lo local (portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga), pasando por el Gobierno central (mano derecha -o izquierda- de Magdalena Álvarez en el Ministerio de Fomento hasta la autonómica en su actual puesto dependiente de la Consejería que dirige Rosa Aguilar
La revista El Observador le ha realizado dos entrevistas desde su regreso a Málaga para impulsar las obras del suburbano. Por su especial interés reproducimos parte de la última entrevista realizada a El Observador.
ENTREVISTA
El director del Metro de Málaga, Enrique Salvo , incide en varias ocasiones durante la entrevista en el papel que desarrolló hace más de 20 años en los primeros números de El Observador/www.revistaelobservador.com cuando era secretario de la Universidad de Málaga y tenía como jefe al rector José María Martín Delgado, un amigo con el que incluso reconoce que se ha imaginado negociando el trazado del Metro. Tanto incide en la colaboración que tuvo con esta revista que al final consigue que el entrevistador se convierta en entrevistado.
Pregunta:
Ha superado ya la barrera de los 100 días como director del Metro de Málaga, que se supone que es el ‘periodo de clemencia’ que tiene todo cargo público. Sin embargo en su caso, su nombramiento fue recibido con muchas críticas. De todo lo que se dijo, ¿qué ha sido lo que más le ha dolido?
No creo que fueran tantas las críticas.
Respuesta:
Hubo algunas, indiscutiblemente, e incluso hubo reacciones imprevistas, pero yo creo que se palió todo. Hubo un comentario, que me encontré en la calle, y era el de que yo venía con el objetivo de ‘reventar’ las obras del Metro. Y nada más lejano de la encomienda que me hace la consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar, que es quien deposita la confianza en mí para dirigir este proyecto con tres objetivos básicos: uno, que se cumplan los tiempos y plazos a rajatabla.
Dos, concordia institucional total y absoluta con lealtad al Ayuntamiento de Málaga y muy especialmente con los vecinos. Tres, seguimiento de la principal obra de Málaga en la que en estos momentos hay 1.330 trabajadores directos y 3.000 indirectos y que tiene que seguir siendo un yacimiento de empleo.
Rápidamente se vio que yo venía con un espíritu belicoso, sino todo lo contrario. Hice un llamamiento para que el Metro quedara fuera del ‘rifirafe’ político.
Nos hemos reunido, desde mi primera cita que fue con el alcalde de Málaga, y después con la delegada del Gobierno de la Junta, los sindicatos, las asociaciones y federaciones de vecinos, los colegios profesionales, empresarios… es una agenda intensa. Vamos por 200 reuniones aproximadamente. Estoy demandando apoyos con el convencimiento de que el Metro transformará la ciudad hacia la modernidad.
Pregunta:
Pide alejar al Metro de un ‘rifirrafe’ político del que usted ha sido protagonista como portavoz del grupo municipal socialista con los consabidos enfrentamientos, condenas, discusiones ¿Hasta que punto cree usted que le condiciona su pasado en este trabajo?
Respuesta:
Llevo en estos 20 años. He cubierto diez etapas en las que he tenido responsabilidades de gestión. Desde la secretaria general de la Universidad, donde tuve el placer de ser uno de los que contribuyeron a gestar precisamente este medio, El Observador hasta la vicepresidencia del Consejo Escolar de Andalucía. En cada uno de ellos tuve unos cometidos y en cada uno he tenido que aprender y jugar el papel que me correspondía. Todo condiciona en la vida, todos vamos acumulando experiencias. Pero no creo que eso condicione. No me he encontrado animadversión en el escenario malagueño después de haber pasado por Madrid, y Sevilla. Todo lo contrario. Me he encontrado un clima cálido y una compresión en cuanto al papel que me tocó jugar como viceportavoz del grupo municipal socialista en las que me correspondían las tareas de control y seguimiento del equipo de gobierno, que al fin y al cabo, es para lo que está la oposición.
Pregunta:
El Metro es una obra que se alarga en el tiempo lo que supone también negociar con diferentes equipos de gobierno, ¿se imagina negociando con el que fuera su jefe en la UMA, José María Martín Delgado, como alcalde de Málaga?
Respuesta:
(Sonríe) Hace unos días nos encontrábamos, incluso ha quedado un testimonio gráfico por ahí, y estábamos de broma, nos imaginábamos precisamente de esa situación en ese campus que era nuestro. Porque la gran trasformación del campus de Teatinos la hizo precisamente José María Martín Delgado y bueno, bromeando, nos imaginábamos una situación de esas características. Es una persona a la que valoro y sé que es capaz de entrar en esa valentía que hay que tener para hacer grandes transformaciones en la ciudad. Como ejemplo pongo su forma de hacer el campus de Teatinos, la Facultad de Derecho, la de Ciencias de la Educación, la Biblioteca General. Me siento muy orgulloso de haber participado con él en el diseño de todo eso e incluso de los jardines. Yo creo que es un modelo de ciudad distinto y hay que saberlo apreciar a la ahora de valorar a las personas.
Pregunta:
Usted es un biólogo especialista en helechos reconvertido en gestor de obras públicas, ¿es un salto evolutivo o la adaptación al medio político?
Respuesta:
Si ve mi currículo verá que mis primeros trabajos son de conservación de la naturaleza, con una especialidad en helechos. He trabajado en Paraguay, en América Latina, en el Norte de África. Cuando entro a trabajar como secretario de la UMA, donde (marca las palabras) tuve mucho que ver con la fundación de la revista El Observador no me queda más remedio que abandonar las grandes expediciones y me dedico a algo tan sencillo como la botánica urbana. Hago varios estudios, uno de ellos precisamente sobre el eje Alameda-Parque, publico tres artículos de medio ambiente urbano en El Observador y de ahí doy el salto a medio ambiente porque me corresponde la gestión de los Parques Naturales en Andalucía. Hace diez años estas tareas consistían en la transformación de la educación ambiental en concienciación ambiental.
Había un elemento fundamental en lo que eran los PGOU de la Costa del Sol y el hecho de que entre los filtros que tenían que pasar estaba el medioambiental, no solo teniendo en cuenta a los recursos naturales, sino también en cuanto a lo que suponía la calidad de las propias ciudades que se querían abordar. De ahí el salto a la política municipal, de esa tarea luego al Ministerio de Fomento, luego a la Junta… es una transición que veo lógica, en absoluto forzada, ha sido más una labor de formación progresiva dentro de todo este mundo.
*Leer en: http://www.revistaelobservador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3416&Itemid=99999999










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